
¿Y por qué un Blog a estas alturas de la vida? Se preguntarán algunos, incluida yo misma. Pues por muchas razones, ¿sabéis? Por ejemplo, porque es un perfecto experimento sociológico, de gran valor documental; una comunidad virtual donde los seres humanos comparten experiencias de diversa índole y donde reina la armonía y el humanismo. Es decir; porque me apetecía.
¿Y qué tendrá que decir Marta para tener que hacerlo por Internet? Lo cierto es que mucho. Mejor dicho, nada en especial. Esto no es obligatorio y a mí me gusta decir cosas, aunque sean absurdas. Eso hace que la vida sea más divertida, más relajada y más surrealista, que hace falta distraerse y sentirse desatado por un momento.
Así que sois bienvenidos a ésta, mi vitácora virtual. Decid lo que os plazca (siempre que no calumniéis a nadie -y menos a mí, claro-, porque recordad que éste es un espacio donde reina la armonía y el humanismo) y sed felices. Que eso es lo importante. Yo, por mi parte, intentaré hacerlo lo mejor posible para que esto funcione. Aportad vuestro granito de arena, os lo agradeceré.
Saludos,
Marta